jueves , 26 mayo 2022

Ecocombustibles: la opción más rápida para conseguir una sociedad de cero emisiones

Marcos Moure, propietario y fundador de Grupo Moure, afirma que invertir en ecocombustibles “supone una reducción de las emisiones de dióxido de carbono respecto a los combustibles tradicionales y un impulso para la industria y la economía”. 

Los combustibles sintéticos, los biocombustibles y el autogas son solo algunos ejemplos de ecocombustibles que no emiten CO2 o lo hacen en cantidades un 65% menores que la gasolina.  

El sector automovilístico está en plena era de reconversión por el gran objetivo marcado por Europa de aquí a 2050: alcanzar una economía y una sociedad de cero emisiones netas. En los últimos meses se ha hablado mucho del coche eléctrico, sin embargo, los ecocombustibles aparecen ahora como una mejor alternativa, no solo por su reducido coste, sino porque no requiere una renovación total o parcial del parque de vehículo.  

Invertir en ecocombustibles supone no solo una reducción de las emisiones de dióxido de carbono respecto a los combustibles tradicionales, sino que también puede significar un impulso para la industria y la economía gracias a la creación de un sector dedicado a ellos”, afirma Marcos Moure, propietario y fundador de Grupo Moure

Actualmente, existe una amplia variedad de combustibles disponibles para usar de suministro en los automóviles. “Tenemos energías fósiles, como son los gasoiles y las gasolinas, así como el gas, ya sea licuado o comprimido, el vehículo eléctrico, hidrógeno o gasoil sintético”, añade el experto, y todo ello crea un “escenario muy incierto” para las estaciones de servicio, ya que “se está hablado de muchas energías alternativas a la movilidad”, por lo que considera que “difícil pensar en que la energía definitiva ha llegado”. 
 

Tipos de ecocombustibles  

Se puede hablar de dos grandes categorías de ecocombustibles líquidos bajos en carbono: los e-fuels y los biocombustibles avanzados. Los primeros -los combustibles sintéticos o e-fuels- se fabrican a partir de CO2 retirado de la atmósfera e hidrogeno renovable. “Estos combustibles, siempre que se hayan obtenido mediante energías renovables, liberan en su combustión el dióxido de carbono que se captó en su fabricación. No emiten más CO2, sino que devuelven el que capturaron”, afirma Moure.  

Por su parte, los biocombustibles avanzados son aquellos producidos a partir de residuos de origen biológico procedentes de la industria agroalimentaria, la agricultura, los aprovechamientos forestales o la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos que se utilizan para la fabricación de los combustibles finales. En este caso, el experto considera que “este tipo de ecocombustibles puede reducir las emisiones de CO2 en un 65% respecto a los combustibles tradicionales”.  
 

Autogas o GLP  

El Autogas o GLP es un carburante, que surge de la mezcla de gas de butano y propano, lo que hace que sea menos contaminante que los carburantes tradicionales. Es un gas en su estado natural, pero que pasa a estado líquido cuando se somete a bajas temperaturas y presiones, por lo cual es fácilmente manipulable en las refinerías, en su almacenamiento, transporte y en el consumo final.  

Marcos Moure explica que el autogas es otra muy buena opción frente a los combustibles tradicionales, ya que “reduce un 14% las emisiones de dióxido de carbono frente a la gasolina, un 96% las emisiones de NOx frente al diésel y un 99% la emisión de partículas”. 
 

Otras alternativas a largo plazo  

A pesar de que Moure no ve al hidrógeno como una opción real hasta dentro de quince años, ya que todavía deben hacerse grandes inversiones para instalarlo en las estaciones de servicio, destaca sus  ventajas, al considerarlo “ideal para almacenar energía a largo plazo y permitir una movilidad sin emisión de dióxido de carbono”.  Las fortalezas del hidrógeno se basan en que es un elemento muy abundante en el planeta cuyo combustible no genera emisiones. Además, “puede transportarse y almacenarse a gran escala con relativa facilidad, cosa que no sucede con otras alternativas a la movilidad como es la electromovilidad”, concluye.

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